Sobre la intimidad

Alexander A. Ramírez M.

La intimidad no es lo mismo que el sexo. De hecho la diferencia radica en la vinculación de cada uno, en una pareja.

Un hombre es capaz de mantener intimidad con muy pocas damas y ampliando el espectro, con muy pocas personas. Sin embargo puede tener sexo, o desear tenerlo, con cualquiera, sin que eso implique alguna complicación posterior. Solamente representa el desahogo de una curiosidad, de un interés casual, o otros términos, nos es vinculante.

La intimidad es una aspiración de trascendencia en la relación, de exposición. Al mismo tiempo es descubrimiento del otro y la posibilidad para ampliar nuestro entendimiento tanto nuestra naturaleza, como de conocer las sutilezas de la naturaleza del otro.

En la intimidad todo es posible, ya que la exploración de la misma no tiene límites. Su trascendencia radica en el conocimiento completo del otro, en las distintas situaciones a la que se enfrenta. Implica compartir, implica entregar y recibir. De hecho el sexo es parte de la misma algunas veces y en otras no es necesario.

En la intimidad la transparencia es muy común y esto permite que otros elementos de las relaciones se desarrollen, ya que se expone todo como es, sin reservas. En la intimidad se exploran los valores, las motivaciones, aquello que mueve a la gente a la acción, y esto permite que se estreche la relación. La relación se estrecha ya que se puede conocer de antemano lo que le importa al otro y cómo actúa en consecuencia. Nos da un sentido de seguridad sobre el otro o por el contrario de sorpresa ante lo imprevisible. En nuestra diversidad algunos valoramos una cosa u otra, dependiendo del momento específico de nuestras vidas.

Lo imprevisible nos puede generar angustia o puede ser excitante. De hecho muchos no estamos concientes que nos desenvolvemos en un ambiente imprevisible o caótico por la diversidad de posibilidades y combinaciones.

Cuando una relación termina, en general buscamos algo ligero, que no nos comprometa, una vez pasado este nivel de experiencias, nos preparamos en el camino para el compromiso o para pasar a otro nivel. Ese otro nivel es la intimidad.

La intimidad es una aspiración en todas las relaciones, la buscamos para compartir lo que llevamos dentro y establecer el vínculo que puede sacarnos de la soledad e incomprensión.

Las oportunidades que se nos presentan como hombres, son oportunidades para establecer relaciones íntimas, cercanas. Mientras más íntimas mas duraderas, ya que se establecen vínculos cercanos, aunque eso no implique, paradójicamente, que se viva en pareja.

Por otra parte también pasa que aunque logramos establecer relaciones íntimas, no empeñamos en relacionarnos con otras damas por razones más simples e intrascendentes como el sexo.