Sobre la infidelidad

Alexander A. Ramírez M.

Es un tema muy abierto y muy interesante, es algo que vemos todos los días de nuestras vidas y para el cual existe una resistencia tremenda con relación a los sentimientos encontrados que produce el descubrimiento de una infidelidad.

La mas común y la que mas hablamos en general tiene que ver con la infidelidad que se produce en el seno de una relación familiar, independientemente de aquel que interrumpe la paz, que interrumpe el convivir, el compartir, en una pareja y se dedica a atender otra relación.

El problema desde mi punto de vista no es tanto mantener otra relación, el problema es la doble moral que se produce, el asunto del mantener una relación doble, hoy en día hay alguna tolerancia, muy independientemente de lo que nos han enseñado antes con relación a lo que puede significar una relación de pareja para un individuo, que en general significa consagrarse al otro, consagrarse a la pareja. Consagración tiene que ver con un compromiso y puede ser que veamos a una relación de pareja como una jaula, como una prisión, como algo que no te permite ser (aunque nadie nos obliga a comprometernos, cualquier relación interpersonal exige compromiso, exige capacidad de responder, exige, en última instancia responsabilidad), algo que te restringe ciertas cosas.

Este problema tiene muchas ramificaciones en general, de hecho es un poco difícil ordenarlo, estamos hablando de la doble moral y al mismo tiempo estamos hablando de algo mas profundo, que tiene que ver con como nos percibimos como seres humanos (¿una antropología?).

Si somos capaces o no de reconocernos y reconocer nuestros instintos. Y si somos capaces de responder a esa pretensión, muy, muy vieja, de elevar el espíritu del hombre, por encima de los deseos, por encima de las apetencias, tratando de darle un sentido de trascendencia a la vida del hombre, es decir, que el hombre puede sobreponerse a cualquiera de esas aflicciones del alma, que nos invaden y ser capaces de declarar que eres dueño de tu vida por encima de tus deseos. Tratando por sobre todas las cosas aplicar una idea de racionalidad, aplicar la razón.

El asunto de la aplicación de la razón a todos nuestros problemas es algo bien interesante. El hecho de que dos personas que la apliquen todo el tiempo, muy racionales, muy comedidos, pero que en algún momento llegan a un límite y sienten que no son libres (de hecho la intención de escribir esto es un compromiso racional con el entorno que nos rodea, es la responsabilidad que tomamos deliberadamente a responder y compartir nuestras propias ideas sobre las cosas) que sencillamente son el reflejo de un manual de reglas (podría decirse reglas morales). Hay otras que no se dan cuenta y sencillamente viven la vida conformes con lo que pueden hacer, sin cuestionar nunca, tal vez por que no tiene sentido en esta finitud o por el poco tiempo que tenemos y tal vez, por una idea de aprovechar al máximo la vida y no dedicarla, probablemente a proyectos que no nos van a llevar a una conclusión, a un feliz término (yo veo que tenemos un compromiso con el entorno que nos rodea, por el simple hecho de vivir, mi actitud frente a ese hecho es responder, hay que dejar algo que otros puedan usar para mejorar su calidad de vida y en muchos casos hacerla más soportable). Probablemente, para muchos, esa tarea sea trascendental, es la tarea que va a elevar al hombre, es la tarea de su reflexión , de su autoreconocimiento, y a partir del mismo, establecer un vínculo con el otro, con la globalidad, con todos los demás seres, que nos encontramos a diario, que padecen de las mismas aflicciones.

Seguramente aquel que logre englobar más las inquietudes del resto, habrá establecido un vínculo con muchos y ese vínculo le da sentido al trabajo que se está realizando. Cuando la audiencia es pequeña, es pequeño el alcance, cuando la audiencia es amplia, el alcance puede ser mucho mayor y puede generar algún tipo de impacto de cambio, es una colaboración, es algo que uno está agregando y que al mismo tiempo le plantea retos al resto, quiere decir que muy a pesar de que vinculas el pensamiento y vinculas tu individualidad con una comunidad, un grupo, una sociedad y en la medida que lo que planteas es una postura bien definida que sacude por su contundencia el resto y al mismo tiempo los cambia, en esa medida el trabajo que realizas tiene o no tiene valor.

Lo interesante de este trabajo es que no observas sus efectos en el corto o mediano plazo, el impacto de lo que tú como ser humano puedes plantear, siempre se ve en lapsos de generaciones, esas son las huellas más profundas.

Aquellos que solamente dejan huellas en su inmediatez, se pierden en el anonimato y aquellos cuya huella queda grabada profundamente en el colectivo, son aquellos los que se han convertido en grandes hombres, hombre que han sido capaces de dejar un legado, y a la postre, en esta inmediatez esto se convierte en un trabajo digno y muy loable.

Con relación a la infidelidad, hay dos problemas principales que se observan, uno desde el punto de vista antropológico, de cómo es el hombre en sí mismo, cómo es el hombre en su psique, por qué la meta del hombre desde el punto de vista racional siempre ha tendido a darle un puesto mayor al hombre por sobre el resto de los seres vivos, sobre el resto de los animales. Por que hemos tratado de pisotear o de olvidarnos de aquello que forma parte de nuestra naturaleza. Por que le hemos dado tan poca importancia a lo que se nos presenta, a esta inmediatez a esta sensibilidad, a este mundo físico, y todo lo que este mundo físico genera en el hombre, como algo perjudicial. ¿Por qué hemos querido engancharnos o a guindarnos en el pensamiento de la razón?.

La incomodidad que me produce desde siempre ha sido que vamos de un extremo al otro. Y nos olvidamos de lo que puede significar conciliar estos términos de una manera mas natural. Y no como antagónicos, sino como danzar o caminar sobre una cuerda floja de un extremo al otro. El punto mas difícil del transito de la cuerda siempre va a ser la mitad. El punto donde puedes tener mayores desequilibrios y te puedes caer. El transitar de un lado al otro una y otra vez es lo a la postre te va dar la posibilidad de pasar por ese medio con más tranquilidad y estar mas tiempo ahí.

El hombre no se debe negar a reconocer sus instintos, su condición. Hay muchas cosas que ocurren y que no le damos explicación y le quitamos mérito, por ese afán de racionalización a aquello que no conocemos y lo atribuimos a una fuerza superior, a Dios, entre otros. Aquello que no logramos darle explicación no tiene mérito, a menos que exista ciencia sobre la misma.

Hay que darle su justa medida a nuestra capacidad de aprender en nuestra finitud. El problema no es darle su justa medida a aquello desconocido, el problema se presenta cuando aquello que es desconocido es motivo de especulación.

El hombre en sí mismo vive día a día con seres humanos que sienten, que padecen y que no son sólo pensamiento, también son sensaciones, olores, sabores, sonidos, son colores, son claridad, son oscuridad, son piel. Y todo lo que nos viene por los sentidos, aunque confuso, no por no reconocer lo que sentimos sino por nuestra incapacidad para expresarlo, es algo que podemos usar para agarrarnos, es la estabilidad que tiene el hombre en el mundo, es el piso, es la tierra, es el cielo, es el mar, son los límites, y aunque no te dan un conocimiento certero de las cosas, por que son solo apariencias, es de lo que estamos rodeados.

Al mismo tiempo estamos rodeados del pensamiento, algo que no es palpable, sin embargo nos llega. Somos capaces de comunicarlos, hemos sido capaces de construir idiomas, es decir que tenemos un medio, aunque imperfecto, que nos permite comunicarnos y comprender. Sin embargo, todo el vagaje semántico de todas las palabras, de todas las cosas que de alguna manera escuchamos y tratamos de aprender, asumimos en general, que todos conocemos de lo que estamos discutiendo y no es así.

Probablemente aquel que se queda con la mejor parte de la torta es aquel que fija una posición bien definida con relación a estos dos mundo y es capaz de hacerse entender. La parte más difícil y loable es construir y comunicar. La construcción por si sola, es un ejercicio de ambición y autorrealización. La construcción y el legado es la labor de trascendencia en el hombre, a la cual le damos valor. Por que al mismo tiempo le doy valor a la idea de la individualidad, la idea de identificación y diferenciación, autoconciencia y de auto afirmación. No con respecto a mi mismo, sino con respecto a lo que me rodea. Eso en cuanto a la elevación racional del hombre.

Tenemos un punto que tiene que ver con el hecho mismo de cómo nos relacionamos con el resto y es el punto moral. El punto moral definido vagamente son un conjunto de reglas de comportamiento y de expectativa de comportamiento con relación al otro. Es decir como aspiro comportarme con relación a los demás y como aspiro se relacionen los demás conmigo. Esa expectativa de comportamiento individual y la capacidad de interrelacionarnos tiene que ver, o aspiramos que así sea, compartir una serie de valores que permitan al hombre desde el punto de vista individual y desde el punto de vista colectivo, la construcción de cosas. La interrelación, la construcción, la elevación del hombre, su realización.

Obviamente le estamos dando valor a un ideal de hombre que es capaz de crecer, de elevarse. Esa es una idea muy clásica, muy antigua, que es loable, pero que también lo compromete con su entorno y podría alejarlo de si mismo. Su inteligencia, tiene que ver con como el hombre, hace que estas dos cosas se puedan relacionar y no signifiquen su auto negación, su auto destrucción o la destrucción de otros. Ahí surge un punto desde el punto de vista individual, que tiene que ver con un proyecto de vida.

¿Que significa vivir para cada uno de nosotros?. Para cada uno es muy distinto. Y no es malo que sea distinto, de hecho es bueno y es lo que le da sentido a la vida, la diversidad. Pero es una diversidad extraña, es una diversidad que se manifiesta entre individuos que por naturaleza son semejantes, pero que en apariencia y en su pensamiento, en como se enfrentan a la vida son distintos.

La labor mas difícil es hablar de la naturaleza del hombre, ¿Qué impulsa al hombre a ser infiel?. Pueden haber varias razones. La razón sencilla y obvia es por que le interesa establecer un vínculo con otra persona para obtener algo, alguna satisfacción, alguna experiencia. Esto es simple y simplista y por otra parte, estamos obviando la expectativa que tienen los demás con relación a mi mismo. Ese es precisamente el compromiso, cumplir con las expectativas que tienen los demás con relación a mi. Por que el compromiso en sí, significa algo desde el punto de vista social. Comprometerse con una persona significa que existe un conjunto de reglas que regulan el compromiso y permite que exista satisfacción o no. Es algo que el otro espera de mí.

En particular la pareja espera de mí una relación afectiva exclusiva. Por múltiples razones. Esa curiosidad, esa incentivo, esa intuición, de querer ver, de querer conocer, de querer explorar, lleva al hombre a cometer un acto que puede significar un crecimiento, que de hecho te hace mejor individuo y en esa medida eres más capaz de relacionarte con otros.

Cuando incurres en la infidelidad, pueden ocurrir dos cosas, una inconformidad con relación a la expectativa de un compromiso y lo otro es el problema de la doble moral.

¿Cómo enfrentas el manejo de varias relaciones?. El problema no es que exista una expectativa con relación a un individuo, el problema es como responde el individuo a esa expectativa. Ahí es donde se flexibiliza la moral. Donde aparece la doble moral. El problema aparece cuando tenemos relaciones desordenadas, que pueden generar una desorientación, ya que se tiene que enfrentar a distintas cargas afectivas y distintas formas de relacionarnos con el otro y en última instancia se debe escoger.

Esto en si mismo puede generar problemas en la integridad propia y la de otros. ¿Cómo podemos resolver este problema?. Hay que hablar de lo que puede ser la naturaleza del hombre para construir una base moral. Unas reglas que nos permitan participar en relaciones de expectativa mutua y compartida. Un fenómeno desde el punto de vista social muy interesante que observamos a diario y que sus diversas manifestaciones, permiten intuir cuales son las luchas internas, que se están librando en el individuo en el momento que estas ocurren. Al mismo tiempo nos hablan un poco de cómo el hombre puede librarse o no de los instintos y racionalizarlos o hacer la razón un poco más instintiva.

Tiene que ver mas con la comunión de estos factores que con su diferenciación y separación. Tiene que ver con la delgada línea que las separa y las une, tiene que ver con conciliar y separar.