No a la violencia

Alexander A. Ramírez M.

La violencia en nuestros tiempos tiene varios matices, pero en una democracia se puede definir fundamentalmente como la imposición de unos sobre otros.

Los términos relacionados con la violencia son muchos: infringir, quebrantar, abusar, penetrar, forzar, coaccionar, arrebatar, invadir, empujar, imponer, etc.

En la democracia se aplica la violencia para defender los derechos de sus ciudadanos. Ya que se impone la ley cuando el individuo la desconoce o la quebranta.

Parece que no hemos inventado otra manera de protestar que no la implique. Parece que para cambiar de opinión nos deben dar un golpe. Se nos deben imponer. La ley se impone y si lo individual se sale de las leyes, que no son otra cosa que las reglas que nos hemos dado como colectivo, se debe aplicar.

Lo deseable en una protesta, es que no contravenga y respete las reglas, la ley vigente y bajo ese escenario mueva sus piezas para producir un resultado. Este fenómeno lo denomino: la inteligencia social.

Es la forma de protesta que no transgrede, ni rompe las reglas sino que las dobla. El peligro de dejar de reconocer toda autoridad es la anarquía. Después de todo un extremos llama al otro extremo.