Siempre hay que tomar partido

Alexander A. Ramírez M.

En el mundo gerencial no hay mucho espacio para los indecisos. El trabajo del día a día es ofrecer soluciones o vías de acción con pocos recursos, de tiempo, presupuesto, gente, etc. Es decir, la gerencia es el arte de dar resultados en condiciones adversas. En este sentido siempre hay decisiones que tomar. Es por ello que el gerente se enfrenta a situaciones donde hay que escuchar distintas alternativas o cursos de acción y hay que tomar algúno para continuar.

En el mejor de los casos hay información suficiente para informar esa decisión. Pero en general la información disponible es parcial y hay sentido de urgencia. El gerente no se puede quedar pensando mucho, en todo caso debe buscar la mayor cantidad de información para finalmente tomar partido. No es muy útil un gerente que no participa en el proceso de toma de decisiones.

Normalmente en una organización hay grupos de gerentes que están de acuerdo con un curso de acción y por otra parte otro grupo con otro estilo. En general hay que tomar partido o reconocer el grupo gerencial al cual se pertenece. Lo mejores gerentes son los que tienen la habilidad para fijar su propia posición sin generar confrontación y reconocer lo bueno donde quiera que esté y además que beneficie finalmente a la empresa. Esa habilidad es tan valiosa como la habilidad de seguir y apoyar las acciones que se deciden. Es decir, no es conveniente como gerente, convertirse en peso muerto cuando se toman las decisiones y nos corresponde participar en la solución. Aquí ya la habilidad gerencial es aprender a alinearnos y apoyar los planes y lineamientos estratégicos. Finalmente lo más importante es dar resultados.