Siempre se puede hacer más...

Alexander A. Ramírez M.

En un viaje que hice a China, en una de las visitas a Beijing, tuve la oportunidad de asistir a un espectáculo de Gimnasia acrobática china. Es uno de esos espectáculos interesantes por la agilidad y creatividad que demuestran los Chinos.

Lo más impactante que pude apreciar en el show era la capacidad para sorprender y llevar cada acto al límite. Recuerdo de una manera muy especial que uno de los actos consistía en mostrar la habilidad de los gimnastas con una bicicleta. Al principio se montaba una persona y hacía alguna acrobacia, luego dos personas, luego tres personas, cada vez se iban montando más personas y en cada ronda mentalmente me decía a mi mismo, que ya eran bastantes, que no era posible montar más, además de lo buenos que eran equilibrando tantas personas en una sola bicicleta; para mi sorpresa hicieron varias rondas adicionales hasta llegar a montar más de veinte personas en una sola bicicleta. Realmente era asombroso que cuando pensaba que ya no se podía más nos sorprendían montando más gente y más gente.

Realmente la emoción va in crescendo y sorprende la forma en que van incorporando más gente progresivamente de una manera que no te imaginas a priori.

Haciendo una analogía con la Gerencia, hay dos temas que quiero destacar. En primer término los equipos de trabajo pueden mejorar si se plantean los procesos con una intención decidida de mejoramiento contínuo. Lo que se hizo bien hoy, siempre se va a hacer mejor mañana y eso debe formar parte de la cultura de trabajo. Cada vez que hacemos algo, debemos mejorar, no aplica el if it is working, do not fix it, aplicaría mejor, if it is working, make it work better.

En segundo término, y me parece el más relevante, es la capacidad para sorprender. Los equipos de trabajo que mejoran contínuamente son capaces de sorprender con resultados no previsibles. Estos equipos realmente tienen garra y aspiración de hacer algo significativo per se, es la pasión la que mueve en estos casos y para ser bien honestos no hay dinero que pague esta capacidad para perfeccionar y superarse hasta sorprender. Desde mi punto de vista es lo que los equipos de Apple logran con la salida de sus productos, aunque hacen productos que se llaman de una forma similar a la de los competidores, estos equipos lo hacen sorprendiendo con detalles que van mucho más allá de lo previsible. Esta cultura es la que hace la diferencia, es la cultura a la que debemos aspirar en nuestros equipos. El resultado del trabajo en este sentido puede alcanzar el estatus de arte, es esa superación contínua hasta sorprender, lo que distingue y diferencia del resto.