With open eyes...

Alexander A. Ramírez M.

En el ambiente corporativo es muy común que se requiera de consultoría para implementar el proceso de planificación estratégico que termina siendo un ciclo de planificación.

En las empresas que tienen que ver con tecnología, los ciclos de 4 a 6 años son muy comunes y esto garantiza que el plan tiene un nivel de revisión frecuente que se adapta a los cambios de requerimientos de mercado, de contexto regulatorio, competitivo y tecnológico, así como los cambios propios de la visión y misión de la empresa.

Un planificador que no le hace seguimiento a la ejecución del plan no puede validar la calidad de las decisiones que se toman, tampoco el nivel de profudidad de las medidas, no se tiene sensibilidad sobre las consecuencias deseadas y no deseadas al implementar el plan, en fin, no hay retroalimentación y a la postre el plan ni tiene contacto con la realidad, ni es posible ejecutarlo. Un plan así es una Utopia.

Esto puede generar situaciones que he visto en organizaciones de muy alto nivel, como que el planificador culpa al ejecutor y el ejecutor culpa al planificador cuando un proyecto no se materializa y en la medida que pasa el tiempo los problemas aumentan en lugar de disminuir durante la ejecución.

Esto es lo que yo llamaría Planificación con los ojos abiertos (Planning with open eyes!1).