Hay que planificar!

Alexander A. Ramírez M.

En tecnología, como en muchas otras disciplinas, se cuestiona el valor de la planificación. Resulta que los beneficios, de un plan estratégico bien elaborado y en pleno proceso de ejecución, NO SE NOTAN.

Asumiendo un ciclo de cinco años, la falta de planificación es notable en tres a cuatro años. El problema es que cuando se nota, es muy tarde para reaccionar, por una razón muy simple, el ciclo de ejecución de grandes proyectos puede oscilar entre 2 a 3 años.

Cuando se presenta, la crisis es inexorable la mayoría de los casos. Por desesperación, las soluciones tomadas a la ligera, a la carrera, sin previsión y sin estudio de las consecuencias, genera un círculo vicioso difícil de superar.

La planificación puede ser una tarea ingrata ya que después de la elaboración del plan, los beneficios se notan usualmente a la mitad del periodo del plan. Siempre hay que esperar para notar los beneficios y sus consecuencias.

En el contexto actual son muy evidentes los ejemplos de empresas que dejaron de planificar, de ejecutar y de producir.

Eso sólo significa una cosa. Hay que comenzar a planificar para proponer, proponer para ganar espacios, ganar espacios para ejecutar y ejecutar para producir.