Orientación al logro

Alexander A. Ramírez M.

Un aspecto fundamental de la gerencia, es la capacidad para ejecutar. Muchas veces recalco el significado de la palabra ejecutivo para enfatizar su significado primario.

Un ejecutivo tiene muchos atributos, sin embargo, se identifica principalmente con ejecución, siendo el proceso de toma de decisión, el más importante y característico.

Casi todos los problemas que se le presentan a un gerente se pueden resolver si se estructuran bien. Estructurar los temas, significa organizar las ideas de la forma más clara posible, no solamente para explicarlas, sino para poder delegar. No hay forma de delegar, si no se explica claramente lo que se desea alcanzar.

Muchos gerentes se enfocan en cómo se deben hacer las cosas, otros en qué se debe hacer y algunos en ambas. En este punto no hay fórmula, básicamente se debe conocer la situación, los recursos con los que contamos y decidir el mejor camino.

En las corporaciones existen distintos niveles de estructuración de los temas. Normalmente de la alta gerencia provienen los lineamientos estratégicos y a partir de estos se deben estructurar los temas en los niveles más bajos. Adicionalmente estos lineamientos proveen información sobre los aspectos hacia donde se deben dirigir todos los esfuerzos.

Una vez estructurado el trabajo en función de las estrategias corporativas, se emprende un plan de trabajo, donde se dividen las actividades, definiendo un responsable, un entregable y una fecha.

El trabajo no termina ahí, de hecho ahí es donde comienza el trabajo, ya que debemos realizar chequeos continuos y periódicos de avance, para identificar si el trabajo se realiza de acuerdo a lo esperado o hay que prestar apoyo adicional, para que no se paralice la ejecución. De hecho, con frecuencia, existen muchas interdependencias entre las distintas acciones, estas se deben identificar y sincronizar en el tiempo, de manera que se destaquen las actividades críticas.

Este proceso que acabo de explicar exige capacidad para organizar. Aunque la estructura es importante para evitar el desorden y orientar la acción, hay que cuidar ahora el aspecto humano.

Las acciones no son puntos escritos en una minuta, a los cuales le hacemos seguimiento, en realidad, las acciones son compromisos que las personas asumen. Por lo que aún más importante es captar el interés de las personas y ganarnos la voluntad para que se lleven a cabo las acciones. En este punto es importante saber vender una idea y explicar cómo la acción individual vale y es preponderante.

Básicamente nos toca estructurar y organizar y por otra parte capturar el interés del equipo de trabajo y colocarlo en la actitud apropiada. La orientación al logro pasa por estos dos aspectos, el estructural y el humano, no en competencia o exclusivo, sino en complemento. La gerencia en este sentido es el arte de organizar y arrastrar voluntades para alcanzar las metas que la empresa se plantea.